Zahara de los Atunes

La naturaleza en Tarifa

         Tarifa es el Sur de Europa con Mayusculas, esto hace que este casi unida al continente africano, y por lo tanto, sea muy rica en espacios naturales, vamos a hablar de dos espacios naturales donde se enmarca, por un lado el Parque Natural del Estrecho y, por otro, su mitad oriental se introduce en el Parque Natural de los Alcornocales.


Parque Natural del Estrecho

 

         Situado al sur de la Peninsula Ibérica, abarca desde la Ensenada de Algeciras hasta el Cabo de Gracia en Tarifa. Fue declarado como tál en el año 2003 y tiene una superficie de 18.910 Ha. En él abunda una vegetación ó "bosque bajo mediterraneo" rico en alcornoques, acebuches, palmitos, pinos, quejigos, helechos y brezos. Debemos señalar las principales sierras del parque como son el Bujeo y el Cabrito.


En cuanto a su fauna podemos destacar la gran cantidad de aves migratorias que cruzan el estrecho cada año buscando las bondades del clima africano. Así las más importantes son las águilas culebreras, perdiceras y calzadas, los alimoches, azores, gavilanes y algunas colonias de buitres leonados.
Espectaculares son las especies marinas del estrecho, como los numerosos cetáceos, rorcuales, delfínes, orcas, cachalotes, ballenas azules, etc. que surcan sus aguas.
También nos encontramos con vestigios prehistoricos, como lo atestiguan los numerosos yacimientos que se esparcen por la orografía de la zona, y que datan del Paleolítilco Inferior. En las sierras existen 34 cuevas de arte rupestre, y quizás la más importante sea la Cueva del Moro. 


Aunque no son los únicos vestigios existentes ya que, también son interesantes los restos de la Edad del Bronce como la Necrópolis de los Algarbes, ó los restos visigóticos y musulmanes.
Parque Natural de los Alcornocales

         Según la publicidad es "la última selva mediterránea" se situa entra las poblaciones de Alcalá de los Gazules, Benalup, Algar, Ubrique, Jimena de la Frontera y Tarifa y su extensión es de 170.000 Ha. Ideal para excursiones a pie por sus senderos, ante la presencia de alcornoques, lentisco, jaras, quejigos, brezos, rododendros y los canutos, nombre que se da a unos estrechos valles por donde discurren riachuelos. Miradores importantes son el Hoyo de San Pedro, la Sierra de Ojén, los Llanos del Juncal ó el punto más alto del parque el Pico del Aljibe, con poco más de 1000 m. 


En cuanto a la fauna, se pueden ver nutrias, corzos, ciervos, jinetas, jabalíes, buitres y alimoches.


Los vecinos de los pueblos cercanos apacientan sus piaras de cerdos en estos terrenos desde hace siglos, y las vacas retintas, una raza autóctona, también pastan entre estos alcornoques.
A finales del siglo XIX se empezó a aprovechar en gran escala el magnífico corcho que producen estos árboles, que está considerado uno de los de mayor calidad del mundo. La actividad empezó con el apogeo del embotellado de los vinos de la zona. Las cuadrillas del corcheros se introducen en el parque a principios de mayo de cada año y emplean varias semanas en su trabajo.


La corteza se pela del alcornoque por primera vez cuando el árbol alcanza la edad de treinta años; luego se espera un periodo de unos ocho o nueve años para que se haya recubierto de nuevo de una capa apta para ser aprovechada.